Aunque admite que un atleta no se recupera del todo de una cirugía, la disciplina que se ha auto impuesto ha permitido a Hanley Ramírez ser un elemento valioso en las aspiraciones de los Tigres del Licey por lograr la corona 23.

“No. Tú nunca te recuperas del todo de una operación del hombro, pero puede decir que me siento mucho mejor y (que) he estado todo el tiempo encima de eso, la temporada (invernal) completa”, expresó “el 13” de los Tigres, que en el verano pasado se sometió a su cuarta cirugía para reparar una lesión en un hombro.

Con aportes ofensivos significativos como bateador designado, sobretodo en el Round Robin y la Serie final ante los Toros del Este, Ramírez le admitió a Juan Nova Junior que la disciplina en el trabajo ha sido la clave que ha permitido ayudar a su equipo.

“Amén, gracias a  Dios”, respondió al comentario positivo sobre su disciplina de trabajo

“Creo que sí. He ido mejorando en el ‘timing’, trabajando en las prácticas de bateo todos los días, en la disciplina y la rutina”, expresó Hanley antes del partido del domingo 26, en el que fletó de 4-1 con carrera anotada, en la victoria por 5-1 que igualó la final 3-3, pendiente de tres partido de una final al mejor en nueve.

Ramírez batea en la final para promedio de .409, unrangular, tres dobles, par de impulsadas y cuatro anotadas, como tercero en la alineación.

Preguntado por Nova Junior sobre qué le faltaba al Licey para lograr su anhelada corona 23, “el 13” apuntó: “Tres victorias más”, las cuales se redujeron a dos, con el triunfo dominical.